Año 4 • No. 155 • octubre 11 de 2004 Xalapa • Veracruz • México
Publicación Semanal
 

Néstor Benito fue alumno de Narciso Yepes, José Franchini y Pedro Herz
Una guitarra de 10 cuerdas al servicio
de la música argentina

Alumno de Narciso Yepes y Pedro Herz, el guitarrista Néstor Benito ha desarrollado una intensa labor como instrumentista, compositor para la guitarra y promotor del arte guitarrístico en Argentina, por Europa y Latinoamérica.

Esta fue la quinta ocasión que visita nuestro país, y apenas la segunda que se presenta en Xalapa y al respecto calificó al público de la capital como: “Cálido, conocedor y afectivo”, por lo que tiene en mente aceptar todas las invitaciones que le hagan llegar para volver. Hace ya un año había ofrecido su anterior recital en el auditorio del Museo de Antropología de Xalapa y ahora, en el auditorio de la Facultad de Música.

Benito refrendó el agradable impacto que sus interpretaciones logran ante los escuchas, particularmente por la singular encordadura de su instrumento, con 10 cuerdas en lugar de las seis tradicionales, y por apuntar su atención hacia la música de su natal Argentina.

Entrevistado al final de la audición, la noche del pasado 30 de septiembre, Néstor Benito comentó: “Esta noche he presentado una obra de Osmar Maderna, uno de los pioneros del tango contemporáneo y que se iniciara como pianista en la orquesta típica de Miguel Caló. Luego tuvo su propia orquesta, a la que los aficionados denominaban ‘La orquesta de las estrellas’, por haber tenido la fortuna de convocar a los que se consideraban los mejores solistas de Buenos Aires. Su Concierto en la luna es originalmente para piano y orquesta, y el arreglo tocado hoy ha sido mío”.

En torno de José Franchini y Eduardo Falú, otros de los autores presentes en el programa de su recital, Benito comentó: “Franchini fue mi maestro, con él compartí 22 años de amistad. Falú es un folclorista de altos vuelos, y de él he interpretado la Suite argentina y Preludio y danza. La primera es una obra que Falú originalmente escribió para guitarra sola, aunque la grabó con guitarra y orquesta de cuerdas con arreglos de Cardozo Ocampo”.

Con relación a Ástor Piazzolla, Néstor Benito alude a la indudable genialidad de este formidable compositor: “Toda su música es de excelente calidad. Lo que he hecho es arreglar para guitarra cuatro temas diversos”.

Benito interpreta en una guitarra dotada de diez cuerdas, lo cual podría ser algo así como la secuencia de una estética impuesta desde España por su maestro, el célebre guitarrista Narciso Yepes, quien ejecutaba en una guitarra de ocho cuerdas: “En realidad, usar una encordadura más nutrida fue a raíz de un arreglo para la obertura que hice de Egmont de Beethoven y como la extensión no podía tocarse en una guitarra normal, me hice construir este instrumento”.
 

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